Una era en la que los Reinos Públicos de Prueba eran un concepto extraño y disfuncional mucho peor que sufrir lag y una desconexión de tanto en cuando. En la que aprovecharse del error rara vez se castigaba con una contundencia que la comunidad considerara ejemplar, entre otras cosas porque no parecía haber una solución a la vista. Una posición contemplada como endeble cuando se trataba de hermandades y desproporcionada cuando el martillo caía sobre individuos. Una situación complicada.
Hace un par de años, cuando Ensidia dio matarile al Rey Exánime usando Bombas de Saronita que reconstruían su plataforma exterior, sostuve que la intencionalidad debía ser demostrada, explicada y aclarada cuando se tomaran ciertas medidas. La claridad de una política de seguridad permite cubrirse las espaldas, especialmente con consumidores que rara vez entienden el mal menor del golpe de remo. Y como todo el tema se llevó casi de tapadillo, salvo por lo que comentaban los del clan, hubo un revuelo bastante más enconado que estos días.
Aunque entonces ya estilaban unas medidas expeditivas contra la picaresca del callar y aprovecharse antes que jugar limpio, se marcó un antes y un después. Técnicamente, Sinestra cayó en sus primeros trys (de esa época es el cambio a Simulacro Oscuro para no funcionar contra jefes), pero visto la que cayó con Arthas, nadie osó dar el paso.
Por eso me ha sorprendido tanto lo sucedido con el LFR. Esperaba cierta deportividad por parte de tantos buques insignia, en la línea de Blood Legion. La excusa manida por las hermandades comprometidas es tan sencilla como que, visto lo visto, la elección no estaba en usar o no usar el error a su favor, sino en tomar o no tomar el riesgo. Unas palabras escritas por Sco, GM de Method, lo resumen:
"Cuando aprendes errores como este, puedes reportarlos y esperar que Blizzard tome cartas en el asunto contra la(s) hermandad(es) que lo usan, pero ¿y si resulta que no hacen nada (que es, como he expresado antes, la respuesta más común)?"
Como he dicho hace tan solo tres párrafos, la premisa de que nadie va a hacer nada con semejante alboroto se ha vuelto insostenible en el último año. Terminando en una oleada de expulsiones de entre tres y ocho días, demostrando que la compañía ha cambiado radicalmente su postura y velocidad de actuación, desequilibrando la carrera por el First Kill Mundial. El final solo puede resumirse en la siguiente declaración de DREAM Paragon:
"Sabemos que usar este comportamiento anómalo [de la herramienta de búsqueda de bandas], que era claramente erróneo, para nuestra ventaja, estuvo mal. El hecho de que otros lo usaran no justifica que lo usáramos nosotros. Pedimos perdón por hacerlo y aceptamos todas las consecuencias."
Y con la disculpa de guerrero Klingon derrotado que pide ejecución inclemente para poner punto final a su pobre actuación en el campo de batalla, la competición de JcE/PvE empieza ahora.
Lástima que, al final, todos aparezcamos en el Ángel de Resurrección.















